lunes, 29 de julio de 2013

El humor de la inocencia

Últimamente está muy de moda enviar y recibir chistes, fotos, imágenes o montajes de humor por e-mail e incluso más por Whats App. 

Esto me ha permitido volver a reencontrarme con mi lado más infantil e inocente, porque los que más gracia me hacen son los de humor sutil, simple y sobre todo sin malicia.

De este modo he recordado esos chistes blancos, sanos, de toda la vida, que hoy incluso podría contarle a Víctor y quiero compartir con vosotros, seáis o no amantes de este humor inocente:

De un manzano, cae al suelo una manzana de la que se ríen las que han quedado arriba del árbol. La manzana caída mira hacia arriba enfadada y les grita: "Callad, inmaduras".



Érase una vez una hormiga, a la que al intentar cruzar las vías del tren, se le quedó una patita enredada en un raíl, la pobre hormiguita intentaba en vano sacarla cuando a lo lejos se veía un tren acercarse a toda velocidad, la pobre, agarraba su pierna con las dos manos y tirando con todas sus fuerza no lograba moverla. El tren estaba cada vez más cerca y ella sudaba, gritaba y estiraba para liberarse, pero cuando el tren ya estaba prácticamente sobre ella, la hormiga, suspiró y mirando el tren resignada, exclamó, ” Bueno, yo lo he intentado, si descarrila, que descarrile “.




Se encuentran 2 hormigas en el desierto y le pregunta una a la otra: ¿Qué, se suda?
Y la otra responde: ¡Y tú cabezuda!

Espero haberos alegrado algo el lunes... :-P

1 comentario:

  1. hoho! yo creo que resulta formidable dicho chiste!

    me ha echo divertir inclusive leyéndolo... si se cuenta a
    través de gestos así como el tono apropiado no me lo quiero
    imaginar... 1 beso

    Realizas obtener mas informacion adecuado en
    mi weblog: rocio sanchez

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