lunes, 27 de mayo de 2013

Educar y dar responsabilidades

En el día a día, Miguel y yo intentamos que la educación que le damos a Víctor, sea ordenada, equilibrada, lógica y constructiva (aunque cueste horrores en muchas ocasiones), para que sea feliz y se sienta seguro.

Por eso, desde que tiene 3 meses de vida, hemos intentado adaptar los horarios (sobre todo de alimentación y sueño), las actividades que realiza (poca tele, poco videojuego y mucho libro y aire libre) y las obligaciones que va adquiriendo, a lo que los estudios científicos y psicológicos indican como idóneo (en libros o revistas especializadas a las que me he hecho asidua).



Por eso, cada cierto tiempo, vamos proponiéndonos nuevos retos, como cuando cumplió los 18 meses y le quitamos el chupete, con 22 fue el pañal lo que le retiramos o con 25, el pañal de la noche.

Aunque al margen de las cosas básicas, pues Víctor siempre ha comido y dormido bien (con unas pequeñas normas básicas), lo que intentamos conseguir es estimularlo y que lograr vaya realizando ciertas actividades cada vez más complicadas.


A lo que me refiero es que si ya hemos conseguido, adelantando trabajo, que coma equilibrado, solito y a sus horas, que duerma de una manera tranquila, en su habitación y las horas que se recomienda (11 horas para sus 5 años), llega el momento de darle pequeñas responsabilidades.




Os pongo algunos ejemplos de las actividades que ya pueden hacer de sobra, según he ido informándome:
  • Desvestirse y vestirse solo.
  • Asearse cada día por la mañana y por la noche (lavarse manos, lavarse los dientes, etc.)
  • Recoger su habitación y ayudar semanalmente con alguna tarea como barrer o quitar el polvo.
  • Doblar su ropita y hacer la cama por las mañanas.
  • Ayudar a tender la ropa y recoger la limpia, tirar su ropa sucia a lavar o a hacer la compra.
  • Poner y retirar la mesa, servirse agua y comer adecuadamente.
  • Jugar solo y hacer sus deberes, además de prepararse la mochila para el día siguiente.
  • Contestar el teléfono y aprender a hacer llamadas (principalmente para casos de urgencia).
  • Ayudar a cuidar a las mascotas si las hubiera.



Y unos consejos de cómo conseguir que vayan habituándose a hacerlas:
  • Empezar por tareas fáciles y si es posible que le gusten. 
  • Las órdenes han de ser muy concretas y sencillas. 
  • Intentar que el trabajo se tome como juego y al comienzo ofrecer una gratificación (un beso, un cuento, etc. mejor nada material). 
  • Si no lo realiza bien, no hay que criticarlo, es mejor elogiar su esfuerzo para que se sienta orgulloso. 
  • No le inculques una visión negativa de las labores domésticas, ni te quejes de realizaras, ni las utilices como castigo. 
  • Educa en igualdad: no repartas las tareas del hogar en función del sexo.
O POR LO MENOS INTÉNTALO ;-)))

No hay comentarios:

Publicar un comentario