lunes, 8 de abril de 2013

José Couso, 10 años de injusticia

El fallecimiento en Bagdad (Irak) del periodista y corresponsal de guerra para EL MUNDO Julio Anguita Parrado y del cámara y reportero gráfico de Telecinco, José Couso durante la Guerra de Irak, me pillaron estudiando la carrera de periodismo y supuso para mí un fuerte choque con la realidad.

Un tema que comentamos largo y tendido alumnos y profesores que en los días previos también nos habíamos manifestado de manera multitudinaria (8 millones de personas se manifestaron, la Gala de los Goya fue un clamor de los artistas), pidiendo un #NOALAGUERRA (este sería el hastag hoy)para intentar frenar de manera infructuosa una guerra unilateral.




Y es que EE.UU (Bush), Inglaterra (Blair), España y de manera más tímida Bulgaria declararon una guerra arguyendo las nunca encontradas armas de destrucción masiva. La importancia de nuestro país provenía de que en ese momento formaba parte por turno del Consejo de Seguridad de la ONU y encabezada por Aznar apoyó la invasión, aún teniendo a todos los demás partidos políticos y a más del 90%. Además, según algunas teorías esta guerra provocó la horrible reacción de grupos terroristas radicales islamistas en nuestro país, los atentados del 11 de marzo en Madrid. 

Vivimos el ataque de los bombardeos de los aviones sobre las ciudades de Irak, pero no solucionaron nada, muerte y desolación de la población iraquí, que por otro lado vivía entonces un no menos injusto régimen como era el de Saddam Hussein.

Y de eso, quedan hoy para España un mal recuerdo, casos de malos tratos a presos de los soldados españoles y dos nombres propios de la comunicación, Julio A. ParradoJosé Couso.




Moría Parrado el 7 de abril de 2003 a los 32 años, en un ataque iraquí con misiles al sur de Bagdad, en el mismo ataque fallecieron un fotógrafo del semanario alemán Focus y dos soldados estadounidenses y otras 15 personas resultaron heridas. A pesar de la prudente decisión del periodista, de quedarse en el centro de comunicaciones de la 2ª Brigada, en lugar de acompañar a las tropas en la incursión que iban a realizar sobre el centro de Bagdad, la mala fortuna quiso que el edificio fuera alcanzado por un misil. 

Más flagrante e injusto es el caso del Caso Couso, aun sin resolver después de 10 años aunque el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz haya ordenado la busca y captura e ingreso en prisión para la extradición de los tres militares que dispararon, pero que la Interpol no ha querido llevar a cabo.

Al día siguiente, el 8 de abril de 2003 José Couso, casado y con 2 hijos, se encontraba en el Hotel Palestina, donde se hospedaban numerosos periodistas extranjeros, mientras una compañía de la 3ª División de Infantería del Ejército estadounidense se encontraba luchando al otro lado del río Tigris, donde recibían fuego de mortero y granadas propulsadas,un tanque M1 Abrams disparó su cañón de 120mm contra el piso 15, y fallecía el periodista ucraniano Taras Protsyuk de Reuters, mientras José Couso que se encontraba filmando en el piso inferior fue herido de gravedad y falleció mientras era operado en el Hospital San Rafael de Bagdad.


Yo aprovecho este día para recordar a los que dejaron la vida buscando la verdad y la máxima de que SIN PERIODISMO NO HAY DEMOCRACIA.


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