miércoles, 20 de febrero de 2013

Pedir perdón...en los Goya

El pasado domingo, entre las muchas cosas que sucedieron en la 27 edición de la Gala de los Premios Goya, y que no me atrevo a comentar después de todo lo que ya se ha dicho, me quedo con algo que también destacó durante el desarrollo, una asignatura pendiente en el ser humano: SABER PEDIR PERDÓN

Os cuento el caso, aunque lo conoceréis de sobra, pues me sorprendió, al igual que a todos los espectadores, el gran error que sucedió cuando la actriz Adriana Ugarte proclamó como vencedores del Goya a la Mejor canción, al equipo de Los niños salvajes, pero unos segundos después y con los supuestos ganadores ya bajando la escalera, camino del escenario, corrigió e indicó a los verdaderos ganadores, los autores de 'No te puedo encontrar', tema central de 'Blancanieves'. 




Esto podría quedar aquí, como una gran, incómoda y nefasta anécdota, si Adriana Ugarte hubiera gestionado mejor el fallo, simplemente dijo, "Perdón por el error". 

Y después vino lo peor, mientras que Carlos Santos, que anunciaba a los ganadores junto a ella, añadió "Vaya momentazo" y que este fallo a lo mejor les sucedía de nuevo a otros compañeros, pero no a ellos, Ugarte ironizó diciendo que lo había "hecho aposta" y preguntando si le había gustado al público. 

Al margen de las explicaciones posteriores del propio presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho que indicó que lo que se leyó equivocadamente fue una tarjeta que indica quien recoge el premio en caso de ser premiado, los creadores del tema de 'Los niños salvajes' abandonaron la sala con un enfado originado principalmente por la actitud de los presentadores. 





Por eso yo me pregunto: ¿Porqué les cuenta a muchas personas pedir perdón? ¿Cuantas personas no saben hacerlo directamente? ¿Cuantas personas prefieren eludir el entuerto, echarlo a la broma o salpicar a otros? 

Hoy quiero recordar lo importante que es para los demás y para nosotros mismos, aprender a pedir perdón. Pues cuando nos equivocamos, debemos dejar el orgullo y mostrar la máxima humildad y aprender a pedir perdón es signo de inteligencia emocional, demuestra más fortaleza que debilidad. 

Cuando pides perdón sinceramente, muestras reflexión en los sentimientos de otra persona,una voluntad por enmendar el error y por supuesto, no volverlo a cometer.

y además, hay que pensar en cuántos momentos conflictivos, de ámbito personal, laboral, mundial, podrían haberse resuelto con una simple palabra.




Así que, a todos los que haya podido molestar en algún momento hoy les dedico un momento de salud y autocrítica: 

PERDÓN
:-*

No hay comentarios:

Publicar un comentario